sábado, 7 de marzo de 2009

Una ex viuda, con pilas “Doble A”

Mientras suena ¨ Ruta 66 ¨ sobre el escenario de Abbey Road, en una fecha más del rock, Andrea Álvarez, (ex integrante de “Viuda e hijas de Roque Enrrol”) habló sin nostalgias de sus proyectos pasados y de sus ansias futuras, presentado su último trabajo “Doble A”.

La exuberante dama, icono del rock argentino, nació en el gran Bueno Aires y desde pequeña se amamantó del arte junto a sus padres, quienes la iniciaron en la música a los cinco años; “Aprendí a leer partituras junto con los libros de la escuela”, recuerda en sus anécdotas. A los 12 años comenzó a frecuentar obra de teatro y conciertos de música clásica, ante la tutela de sus padres, que se llenaban del arte y sus variantes. “Todos los fines de semana íbamos a shows, así que la aparición del rock en mi vida fue bastante natural”, menciona, mientras se acomoda su particular cabellera.

¿Algún momento en particular te inició en la carrera?
Siempre que fui a recitales sabía que yo iba a tocar, que no iba a ser público. Entonces iba con esa mentalidad, no pensaba “yo quiero estar ahí”, pensaba “¡yo voy a estar ahí!”, la tenía bien clara. Sabía que quería ser protagonista de esa situación y no espectadora.

¿Cuánto de cambio y evolución hay en tu música?
Un montón; yo creo que los cambios son buenos y que no hay que quedarse en lo conocido si uno tiene necesidad de otra. Obviamente hace ocho años que soy solista y crecí mucho, pero también cambié, porque fui encontrando otra forma de expresar lo que yo era, no sólo con la voz, sino también en la composición.

Obviando los encasillamientos de géneros, define a su música como “Rock adulto, como se dice afuera, es un rock más sofisticado, más fino”

¿Cómo es Andrea Álvarez?
Puedo definirme como música, como mamá. Soy trabajadora, una persona muy activa y muy pasional, creo que eso me define bien. Me gusta comprometerme no puedo estar a la mitad. Me involucro en cualquier cosa que haga, esa es una característica que hace que yo me equivoque bastante y sufra, pero también marca la diferencia.

Cuenta con simpatía materna que su hijo está siempre en los recitales, aunque también es fanático de Attaque 77, ya que su padre, Leonardo De Cecco, es el baterista de la banda. “Ahora está de viaje de egresados, pero recién me llamó para preguntarme cómo está el clima en Mar del Plata y si probé sonido; es muy compañero”, se limpia la baba.

Dentro del ambiente rockero tiene buena relación con los músicos comprometidos con el oficio, hombre y mujeres. “La mujer está recién comenzando y no es porque los hombres sean más buenos, sino porque están desde hace más tiempo, por lo que no hay una chica que toque la guitarra ¨ a lo Mollo ¨. La nueva generación necesita mucha dedicación, aunque la música está difícil para cualquiera, el panorama está mucho mejor que cuando yo era chica en donde no había nada”.

¿Qué tiene de nuevo el último disco?
En ¨DOBLE A¨ todos son de mis relaciones personales. Lo hice con Jim Diamond, un productor de afuera, que trabajó con “The White Stripes” y bandas re grosas. Está realizado de una forma analógica, todo en tiempo real, a nivel sonoro muy distinto a cualquier cosa que se haga acá en el rock y define muchísimo la composición. Hay un crecimiento desde ¨ Dormís ¨ mucho mayor.
En el 2009 voy a hacer la presentación oficial de ¨ Doble A ¨ y a reunirme con los invitados: Mollo, Richard Coleman, entre otros. Lo viví con mucha alegría y salió bien, así que creo que se merece un festejo.
Silvana Casali